¿Es real el karma? Una perspectiva espiritual sobre la ley y la ilusión del karma
Para comprender el sistema del karma dentro de la estructura divina, es necesario establecer leyes fundamentales. De lo contrario, los seres superiores serían como nosotros, perdiendo su esencia divina y, como muchos cuestionan (si Dios existe, ¿por qué no interviene para castigar o destruir?), descenderían a la Tierra para ejercer su poder de forma arbitraria. Al establecer leyes, todo encaja de manera sistemática y el karma deja de ser necesario. Tomemos como ejemplo a la diosa egipcia Isis para profundizar en este concepto:
-Isis posee libre albedrío.
-Isis está en un proceso de evolución hacia el Creador infinito.
-Isis es una con el Creador.
Con estas premisas, hemos establecido varias leyes fundamentales, tales como:
-El libre albedrío.
-La ley de evolución.
-La ley de unidad inquebrantable con el Creador infinito.
Isis, a través de su libre albedrío, evalúa la posibilidad de encarnar en el mundo físico. Bajo la ley de evolución, ella comprende que su descenso podría alejar a los humanos de la unidad con el Creador, por lo que decide no hacerlo (estoy simplificando las leyes, ya que en realidad estamos integrados en una red compleja de leyes de inteligencia infinita, amor, etc.). Desde esta perspectiva, al mirar a través de los ojos de Isis, descubrimos que el karma no existe, simplemente porque la acción que daría lugar al concepto de karma no llega a materializarse.
En un segundo escenario:
-Isis decide encarnar en la Tierra usando su libre albedrío.
-La ley de evolución dicta que debe guiar la cosecha de almas.
-Para facilitar la comprensión de la conciencia de unidad, Isis ayuda a los seres humanos en sus procesos de reencarnación. En este caso, tampoco existe el karma, ya que no se genera una causa que lo origine.
No estamos separados de Isis. Nuestras acciones (incluyendo hechizos, rituales y cualquier otra práctica) pasan a través de una conciencia colectiva infinita que influye en nuestro proceso de evolución hacia la unidad. Por esta razón, el concepto de karma es, para todas las conciencias, solo un error, una ilusión o un espejismo.