¿Qué es el Cuerpo Etérico? Descubre tu Campo Energético Espiritual
Existimos en múltiples dimensiones y poseemos varios cuerpos sutiles. Los cuerpos espirituales se forman a través del flujo de energía que circula por nuestros chakras, protegiendo tanto nuestra dimensión física como la espiritual. Cada cuerpo vibra en una frecuencia energética única y se moldea en función de dicha vibración.
A través de los chakras, nuestro campo energético permanece en constante intercambio y conexión con los cuerpos de otras personas.
El primero de estos cuerpos sutiles es tu cuerpo etérico.
El cuerpo etérico funciona como una réplica exacta de tu estructura física en este plano terrenal y en él se reflejan todas las sensaciones físicas e intuitivas que experimentas. Este cuerpo se nutre energéticamente de forma principal a través del chakra raíz y del chakra sacro. La densidad e intensidad vibracional de tu vehículo físico se completa según la cantidad de energía que absorbes a través de estos centros chakrales. Cuando el cuerpo físico se llena totalmente de energía, el exceso comienza a fluir hacia el exterior a través de los chakras y de miles de microcanales energéticos presentes en tu piel. Esta emanación genera una capa sutil a pocos centímetros de la piel: a esto lo denominamos cuerpo etérico.
El cuerpo etérico no es solo la matriz de tus sentidos, sino que también actúa como un poderoso escudo protector. Cuando este escudo está fuerte, la energía de personas tóxicas pierde impacto sobre ti y las enfermedades tienen mucha menor incidencia (ya que al ser la vibración de la enfermedad más baja que la frecuencia de tu cuerpo etérico, tu campo no absorbe dicha densidad). Sin embargo, del mismo modo en que el cuerpo etérico te protege, es indispensable que tú cuides tu cuerpo físico para mantenerlo fuerte. Existe una relación de reciprocidad: un estilo de vida con mala alimentación, estrés constante o consumo de alcohol y sustancias nocivas impacta directamente en tu cuerpo etérico, reduciendo tu frecuencia energética personal.